Los cambios observados
en los climas regionales en los últimos 50 años han afectado a los sistemas
biológicos e hidrológicos en muchas partes del mundo (véase el Cuadro
2–1). |
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2.21 | Durante el siglo XX los
sistemas biológicos se han visto afectados de forma apreciable por el
cambio climático regional, sobre todo por aumentos de temperatura. En
muchas partes del mundo, los cambios observados en estos sistemas,3
ya sean antropogénicos o naturales, son coherentes en las diferentes zonas
y coinciden con los efectos proyectados de los cambios de temperatura
regionales. La probabilidad de que los cambios observados en la dirección
proyectada (sin referencia a su magnitud) se deban a pura casualidad es
ínfima. Dichos sistemas incluyen, por ejemplo, la distribución de especies,
el tamaño de las poblaciones, y la estación de la reproducción o las migraciones.
Estas observaciones indican que los cambios climáticos regionales han
sido una causa importante de estos fenómenos. Se han observado cambios
en los tipos (por ejemplo, fuegos, sequías y derribos por vientos), la
intensidad y la frecuencia de las alteraciones provocadas por los cambios
climáticos regionales, ya sean naturales o antropogénicos, y por cambios
en el uso de las tierras. Dichos cambios, a su vez, han afectado la productividad
y la composición de especies en un ecosistema, particularmente en latitudes
y altitudes altas. También ha cambiado la frecuencia de las plagas y los
brotes de enfermedades, especialmente en sistemas arbolados, y este fenómeno
se puede igualmente vincular a cambios climáticos. En algunas regiones
de África, la combinación de cambios climáticos regionales (sequía saheliana)
y los problemas antropogénicos han producido una disminución de la producción
de cereales desde el año 1970. Hay algunos aspectos positivos del calentamiento:
por ejemplo, la estación de cultivo en Europa se ha prolongado de unos
11 días desde 1959 a 1993, y ha disminuido el consumo de energía para
calefacción en invierno. |
GTII TIE Secciones 5.4, 5.6.2, 10.1.3.2, 11.2, 13.1.3.1, & 13.2.4.1. & GTII TIE Figura RRP–1 |
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2.22 | Los arrecifes coralinos
se ven afectados adversamente por la subida de temperaturas en la superficie
del mar. Desde hace algunos decenios se viene registrando en la
mayoría de los océanos tropicales un aumento de las temperaturas en la
superficie marina. Muchos corales sufren episodios de decoloración importantes,
aunque a menudo parcialmente reversibles, cuando la temperatura de la
superficie marina aumenta de 1°C en un año determinado, mientras que si
el aumento es de 3°C, se puede producir la muerte generalizada de muchos
corales. Esto ocurre frecuentemente durante los fenómenos asociados con
El Niño y los efectos se agravan con la subida de las temperaturas en
la superficie del mar. Esos casos de decoloración están a menudo asociados
con otros problemas, por ejemplo, contaminación. |
GTI TIE Sección 2.2.2.2 & GTII TIE Secciones 6.4.5, & 17.2.4.1
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2.23 | Los cambios en los sistemas
marinos, particularmente las poblaciones de peces, han estado relacionados
con oscilaciones climáticas a gran escala. El fenómeno ENOM afecta
a las pesquerías de las costas de América del Sur y de África, y las oscilaciones
que se producen cada decenio en el Pacífico están relacionadas con la disminución
de la pesca en la costa oeste de América del Norte. |
GTI TIE Sección 2.6.3 & GTII TIE Secciones 10.2.2.2, 14.1.3, & 15.2.3.3
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2.24 | Se han observado cambios
en los flujos de corrientes, las inundaciones y las sequías. Las
pruebas de los impactos del cambio climático regional sobre los elementos
del ciclo hidrológico indican que las temperaturas más cálidas producen
una intensificación de dicho ciclo. Los flujos de corrientes máximos se
han desplazado de la primavera al final del invierno en una gran parte de
Europa oriental, la parte europea de Rusia, y en América del Norte durante
los últimos decenios. La creciente frecuencia de las sequías e inundaciones
en algunas zonas está relacionada con las variaciones climáticas—por ejemplo,
las sequías en el Sahel y en la regiones nordeste y meridional de Brasil,
y las inundaciones en California y en el Noroeste del Perú. |
GTI TIE Sección 2.7.3.3, GTII TIE RRP, GTII TIE Secciones 4.3.6, 10.2.1.2, 14.3, & 19.2.2.1, & GTII TIE Cuadro 4–1 |
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